Hay a quienes les gusta escribir los números con palabras, diciendo uno en vez de 1 y quinientos en vez de 500. Cuando el número se agranda se dificulta el asunto, pues hay que decir barbaridades como dieciseis millones cuatrocientos setenta y siete mil novecientos treinta y ocho, complicando a cualquier lector distraido y a la mayoría de los concentrados. Imagínese usted si a algún loco de aquellos se le ocurre empezar a realizar cálculos poniendo las palabras en vez de los números, obteniendo hasta estadísticas nacionales que ocuparían páginas y páginas y árboles y árboles. Seguro que más de alguno se enredaría y reinaría la confusión respecto a si la suma de la venta total era de veintisiete mil quinientos veintidós o de veinticinco mil cuatrocientos ocho. Es que cuando se calcula con palabras hay que tener la insensatez de considerar que mil es más grande que novecientos noventa y nueve, cuando este último ocupa cuatro palabras y veinticuatro letras. Más encima resulta que mil es mil veces más grande que uno, y por más que uno los mira y los mira se ven más o menos del mismo largo y tienen la misma cantidad de letras. Y eso que estamos hablando de cuál número es mayor que el otro. Comprenderá usted lo complejo que sería meterse con las multiplicaciones y divisiones y vaya a saber uno qué otros menjurjes matemáticos. Menos mal que tenemos numerosos números.
De todas maneras, yo prefiero decir los números con palabras cuando se trata de la cuestión, porque me parece novecientos noventa y nueve (así de harto, 24 letras) veces más encachado.
Monday, July 27, 2009
Quinientos
Si es que en la micro apurona no se escucha, por acá te lo digo fuerte y claro. Te lo digo ahora hoy mismo y vale por cuatrocientos noventa y nueve hacia atrás y por quién sabe cuántos hacia adelante. Porque esto surge cuando lo pienso hacia atrás y cuando lo pienso hacia adelante, si hasta surge cuando lo pienso para el diez de diciembre del noventa y uno, cuando ya iba a ser cuñado y tú eras sólo hija y ni siquiera hermana. También surge cuando lo pienso hacia adelante y la hija es otra y se viste de violeta. Si es que en la micro apurona no se escucha, por acá te lo digo fuerte y claro: Te quiero.
Friday, July 24, 2009
La gran capital
En la Gran Capital uno se sienta al frente del contrincante y le hgusta ganar y hacer quebrar al otro. Pero hay también otra gran capital, una que se juega ambos de lado, sobre una superficie espumosa de colchón, con más ganas de ganarse emes que de ganarse propiedades de saltar pal lao que de saltar al banco.
Sunday, July 12, 2009
Oye!
Quererseabrazarsebesarsedecirsesentirseasaltarsecuidarseacariciarseentenderseyvolveraquererse en esa vorágine encachada que es esta cuestión.
Te cuento que los quijotes son compatibles con los seminarios en una tarde acompañada de un té de los buenos, sobre todo en estos tiempos de frío.
Te cuento que los quijotes son compatibles con los seminarios en una tarde acompañada de un té de los buenos, sobre todo en estos tiempos de frío.
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